El otro día una amiga me recomendó un libro de autoayuda "La Inutilidad del Sufrimiento". Está muy bien, porque el título en sí resume TODO el libro.
En realidad, una vez leida la portada, no hace falta ni abrir el libro, te puedes hacer una idea de qué va el tema. La forma de aplicar esa premisa ya depende de cada uno.
Antes que ese - mucho tiempo antes - me leí el libro "Quién ha movido mi queso?". De no ser porque el libro está compuesto de unas 50 cuartillas de A6, escritas a tamaño 48 de letra, con triple espacio de línea y una de cada dos páginas aproximadamente muestra el dibujo de dos ratoncillos dándole vueltas a un trozo de queso en una ratonera.
En una tira cómica de Dilbert (al que por cierto mencionaré mucho en este blog), aparece su perro, Dogbert, escribiendo un libro de autoayuda que se llama "Change Happends, Get Over It". El libro era sólo la portada... aunque supongo que viendo la tira tiene mucha más gracia.
Lo que quiero venir a decir con todo esto es que, después de intentar leer este segundo libro, me he dado cuenta del por qué se llaman "libros de autoayuda" a estos títulos. No es porque una vez que los hayas leidos te ayudarás a tí mismo a ser más feliz y mejor persona. Lo que de verdad pasa es que con estos libros sus autores se autoayudan a ingresar grandes cantidades de dinero con la ley del mínimo esfuerzo y dándole, durante innumerables páginas, vueltas al mismo tema.